anhelo energy - Renewable Energy - Energías Renovables


La biomasa eléctrica morirá aplastada si no se levantan los castigos normativos.

PUBLICADO EN ENERGIAS RENOVABLES

Martes, 13 de mayo de 2014

inShare

Unión por la Biomasa organizó la pasada semana unas jornadas en Genera que concluyeron con un llamamiento al Gobierno para que levante “los sucesivos castigos normativos que están aplastando al sector” y cree “las condiciones regulatorias necesarias para que pueda desarrollarse con éxito en este país, que tan necesitado está de alternativas productivas generadoras de gran valor añadido”. Las exigencias parten principalmente del sector eléctrico, aunque desde el ámbito térmico también se exigió mantener estándares de calidad para equipos y biocombustibles para su adecuada y exitosa expansión.

La biomasa eléctrica morirá aplastada si no se levantan los castigos normativos

“Moratoria a las energías renovables, imposición de la tasa del 7% a la producción de energía eléctrica, expulsión del mercado al eliminar el valor de la prima de referencia y actualización de las retribuciones al IPC subyacente a pesar de que todo el modelo de negocio de la biomasa está vinculado al IPC común…” y ahora la orden de reforma de los parámetros retributivos a la electricidad con renovables. La exposición del panorama para la biomasa eléctrica no pudo ser más desolador durante la jornada sobre el sector que tuvo lugar en la última edición de Genera, celebrada la pasada semana en Ifema, Madrid. No obstante, Unión por la Biomasa insiste en que se tengan en cuenta sus alegaciones para que la muerte por aplastamiento no sea un hecho.

Margarita de Gregorio, directora de la sección de Biomasa de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), destacó tres de las alegaciones cuya modificación en la orden ministerial definitiva resultaría clave para la continuidad del sector: “reconocimiento de unos costes de combustibles reales o al menos los oficiales reconocidos por IDAE-Ministerio de Industria, modificación de las limitaciones máximas y mínimas de horas de producción, al resultar un sinsentido y ser prácticamente imposibles de alcanzar en una instalación ‘eficiente y bien gestionada’, y corregir el desamparo que se produce en el mercado horario al eliminar su límite inferior pues se inhabilita la venta de energía a partir de un combustible consumible –con coste– como son las biomasas”.

La gestión forestal puede echar una mano
Unión por la Biomasa considera “imperioso que este Gobierno reconozca la importancia estratégica tanto medioambiental como socioeconómica de este sector industrial para las distintas regiones de España y que, consecuentemente, tome cartas en el asunto levantando los sucesivos castigos normativos que lo están aplastando, creando las condiciones regulatorias necesarias para que pueda desarrollarse con éxito en este país, que tan necesitado está de alternativas productivas generadoras de gran valor añadido”.

Patricia Gómez, gerente de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE), organización que forma parte de las 36 entidades que componen Unión por la Biomasa, habló también del necesario desarrollo de una acertada gestión forestal, básica para no desaprovechar el potencial de nuestro país en este campo. “Los propietarios forestales entienden que resulta clave poner en práctica políticas que permitan implementar una adecuada gestión forestal ante los riesgos, como pueden ser los incendios –afirmó Gómez–, movilizar más y mejor los productos forestales con la valorización energética de las biomasas como uno de sus principales destinos y aumentar y fortalecer otros destinos de valor de los productos forestales”. “Para ello fundamentalmente necesitan asegurar la cofinanciación necesaria para las medidas forestales que establece la PAC 2014-2020 y apoyar el desarrollo del destino energético de la biomasa”, concluyó la representante de COSE.

Que la biomasa térmica no se duerma
También está integrado en Unión por la Biomasa el Centro Tecnológico Avanzado de Energías Renovables de Andalucía (CTAER), cuyo coordinador de Biomasa. José Antonio Pérez, expuso la situación del sector térmico, que presenta un mejor diagnóstico que el eléctrico pero que no debe dormirse. Según Pérez, “sin calidad en los equipos y en los combustibles, este mercado no contará con buenas perspectivas de futuro”. Por esto mismo, señaló que la normalización de equipos y de combustibles resulta “una herramienta clave para mantener los estándares de calidad necesarios para una adecuada y exitosa expansión del mercado de la biomasa térmica tanto doméstica como industrial en España”.